Impresiones de la presentación (2)

En mi casa, mi abuelo, mi padre y mis hermanos son matemáticos y en las cenas se habla mucho de lógica numérica. Suele ser en la intimidad de la sobremesa cuando mi madre y yo –que nadamos en aguas educativas– compartimos nuestros pensamientos y percepciones sobre las distintas caras de la enseñanza.

Al llegar a casa después del acto de Be Education, le comenté –a su parecer, seguro que de manera repentina– cómo siempre había tenido la sensación de que las conclusiones a las que habíamos llegado en nuestros escritos eran quizá demasiado bonitas. Le conté cómo, en muchas ocasiones, no había podido evitar percibir que la realidad no era tan ideal como la podíamos llegar a plantear en una discusión encuadernada y en Arial 10. Fue entonces cuando le dije lo que en realidad quería decirle: “Y, sin embargo, mamá, esta noche me he reafirmado en lo que venía pensando desde febrero [cuando empecé las prácticas para ser profesor de inglés]; he sentido respaldadas nuestras expectativas. Hoy he dejado de concebir mis esperanzas como ideales y las he empezado a entender como plausibles”. Con una sencillez que no es habitual en ella, me contestó: “Y esa es en realidad la parte más bonita y más humana de la educación, ¿no?”.

A lo mejor, para que lo extraordinario sea más regular, la lógica tiene que ser efectivamente más humana.

Muchas gracias a todo el equipo de Be Education

Pablo Benítez

By | 2016-05-30T16:30:57+00:00 mayo 11th, 2016|Educación en vivo|0 Comments

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