Impresiones de la presentación

Un lugar de encuentro. Eso es lo que viví el pasado 5 de mayo cuando asistí a la presentación de Be Education, proyecto puesto en marcha para marcar un antes y un después en el ámbito educativo. La propuesta a cargo de un apasionado grupo de docentes del colegio San Ignacio de Loyola (Torrelodones) no es solo la de crear un espacio para innovar en las formas y medios educativos, es llegar a lo profundo de la relación humana entre alumno y profesor, en obtener lo mejor de ese encuentro que se produce cada día en el aula. Además de haber sido un lugar de encuentro con amigos, fue un encuentro con algo inesperado, como suelen ser los encuentros.

En mi caso, recibí la invitación al evento y dado que no pertenezco aún al entorno educativo decidí en un primer momento no asistir. Pensé -no me va  a aportar nada- o eso creía yo… Provengo de una familia de profesores vocacionales, donde esa pasión por impartir conocimientos y acompañar a los alumnos en sus años más importantes, de pronto, se vio mermada por la falta de interés y en muchas ocasiones de ‘educación’ por parte de un gran número de alumnos provenientes de las últimas remesas y cambios en las leyes educativas. La apatía y en muchas ocasiones la desgana de mis padres por acudir a sus respectivos centros generó en mí un rechazo a la idea de ser profesora algún día… No merecía la pena llegar a casa con esa desilusión y con el rechazo de los alumnos a cuestas.

Años después, tras terminar mi licenciatura en Filosofía volvió a planear sobre mí la idea de dedicarme profesionalmente a la docencia, y una vez más la deseché. ¿Por qué entregarte a diario a un grupo de maleducados que solo quieren que suene el timbre cuanto antes para salir corriendo?

Por circunstancias ajenas a mi voluntad, ahora la vida parece obligarme a cursar el llamado Master del profesorado. En el tiempo que llevo dándole vueltas a esta idea, cada vez que me proyectaba mentalmente dando clase, encerrada en un aula con alumnos, me entraba pánico, vértigo… Eso no es para mí, demasiada responsabilidad… Hasta que de repente, un encuentro ha hecho que mi sensación cambie radicalmente. Escuchar a este grupo de profesores decir, tal como sugirió María Zambrano, que “ellos no dimiten, ni contradimiten”, que cada mañana llegan al trabajo deseando empezar sus clases, encantados con esa Unidad que han creado entre ellos, los alumnos y los padres. Al momento, ese pánico que pude sentir se transformó en admiración gracias a ese sentimiento real de estar acompañado que uno halla en Be Education.

Hoy siento plena motivación para aprovechar la nueva oportunidad de convertirme, no en la profesora que antes de intentarlo ya se había rendido, sino en esa otra que desea potenciar lo mejor de sí y de cada uno de los que pasen por sus manos, esa que no mira a sus alumnos como casos perdidos, sino como amigos encontrados.

Pilar Vicent

By | 2017-11-01T20:42:50+00:00 mayo 10th, 2016|Educación en vivo|0 Comments

Leave A Comment